El año pasado, la industria automovilística redujo las emisiones de sus modelos un 1,7%, según un estudio de la organización Transport & Environment.
BMW es el fabricante que más redujo las emisiones de dióxido de carbono de sus automóviles durante el pasado ejercicio, hasta situarlas en una media de 170 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, lo que supone una disminución del 7,3% respecto a los 184 gramos de CO2 de 2006, según señala un estudio realizado por la organización ambiental T&E.
El informe pone de manifiesto que el grupo de Munich se ha convertido en la marca que ha experimentado una mayor reducción de sus emisiones de CO2 en 2007, gracias a la puesta en marcha de su programa 'Efficient Dynamics', en el que se recogen diferentes medidas para la reducción del consumo de combustible.